El socio indicado

Por: Alejandro Ortíz Herrara – Partner Connecting América México

La siguiente parte del proyecto éxito

Durante mis años laborales, entre emprendimientos exitosos y proyectos fallidos he aprendido las etapas y procesos que te llevan al fracaso o a lograr tu objetivo más ambicioso; pero sin duda la lección más importante ha sido que no lo puedes hacer solo. Somos entes sociales y nos distinguimos del resto de los seres vivos, por la capacidad natural de adaptar el medio a nuestro progreso y desarrollo como grupo social.
Sin duda, después de la definición del modelo de negocio que buscas iniciar, la segunda parte más difícil es: con quien lo llevaras a cabo.
Partiendo de este último punto, te comparto algunas ideas con las que puedes iniciar a apuntar alto y acertar en el socio y compañero que llevara a buen puerto este barco.

La definición de diccionario apunta:
“Un socio en economía se refiere a una persona física o jurídica que ha adquirido obligaciones y derechos sobre una sociedad u organización. Un socio es un agente, persona u organización, que se alía a otro con el fin de lograr un objetivo común. Los socios forman una sociedad en la cual se definen los derechos y obligaciones de cada parte” Economipedia (Paula Nicole Roldán).

Existen varios tipos de socios o sociedades, pero para darte un marco de referencia más acotado, nos quedamos en estos tres:

  • El socio de negocio: Es con quien compartes puntos en común, actividades específicas o clientes. Tu proveedor de equipo y herramientas de trabajo, el de la materia prima, tu proveedor de logística y distribución. En momentos determinados se complementan y apoyan para crecer juntos. Tienen definido el alcance de su aportación, hasta que la venta de oportunidad y de tiempo se cierra.
  • El socio empresarial: En el que pondremos un poco mas de enfoque en este articulo y del que definiremos características (de ambas partes) para llevar adelante el negocio. Este socio es el que te acompañará en el proyecto durante la existencia de el mismo y debe estar definido verbalmente o por escrito el papel o roll que desempeñará cada uno, así como los activos o aportaciones.
  • El socio de proyectos empresariales: Este socio parte de la sociedad anterior y es quien dentro de sus roles definidos puede atraer inversiones, nuevos proyectos o clientes y crear nuevas empresas dentro del mismo modelo o formato. Es la ramificación o extensión de
    una empresa en movimiento.

Existe una relación directa entre ser y buscar (y encontrar) al socio correcto. En el intercambio equilibrado de fortalezas y oportunidades radica el éxito del emprendimiento, por lo que se debe tener muy claro que puede aportar cada uno, así como el alcance, la intervención y las acciones tanto como las responsabilidades dentro de la empresa.
Ser y tener el socio indicado parte de definir claramente los roles. Si es un socio que aportará el capital, este debe tener claro que las decisiones operativas caerán en la responsabilidad de la otra parte. Si es un socio operativo, sucederá que los controles financieros y
económicos los controlará el socio que así lo tenga asignado.

A primera vista, esto podría parecer limitativo o hasta sesgado, pero la experiencia me ha dejado claro que este equilibrio ayuda en la salud financiera, operativa, administrativa y hasta personal del grupo. Sin limitar las aportaciones, los roles definidos contribuyen a este fin.
Finalmente, la búsqueda del socio debe resumirse en lo que uno sabe, puede y quiere aportar y como le gustaría recibir de regreso y en coordinación, estas mismas aportaciones, de parte de la persona que lo acompañará en la aventura que están por iniciar. La humildad, la responsabilidad, le empatía y la claridad con la que se defina cada uno como persona (y por lo tanto, como socio) es donde radica el éxito. Es lo que he ganado afortunadamente, de mi socio actual y al que le estoy muy agradecido.

Inténtalo. Aventúrate. Equivócate antes de acertar, pero siempre acompañado.

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